"Todo esto tiene que ver con que nuestros sentidos captan miles de millones de matices que nuestro cerebro no descifra en ese momento por la presencia misma de la realidad, uno está inmerso en el presente que, como no existe, se escapa; todo es pasado o futuro. La cámara, que obviamente no es un ser vivo, capta todo eso y lo almacena. Y cuando uno lo ve proyectado, esa presencia de la realidad se esfuma, y todo lo que queda son los datos absolutos que la cámara captó. Por eso el arte fotográfico es una cosa alucinante, nos deja ver con más claridad. Cuando uno está en el cine capta esos datos y descubre miles de cosas que en la vida real no percibe, o que percibe pero se quedan en el nivel inconsciente. En el cine se capturan con una objetividad y una claridad poderosísimas. Si pones una cámara a captar a una persona que no está actuando puedes llegar a eses punto, a ese nivel de penetración. Entonces descubres algo esencial del ser humano. Ahí entra lo de la contemplación. En cambio, si uno actúa, como en el teatro, ya no se llega a eso. La actuación se convierte en una máscara que se interpone entre el ser humano y la cámara, y uno ve la actuación, que puede ser increíble y emocionante, pero es otra cosa. Por eso a mí no me interesa la actuación, pero es simplemente una elección. Hay gente que me ha dicho que estoy en contra del gremio de los actores. Eso es como decirle a Toledo, que pinta con arenas, que está en contra de los productores de pinturas. Eres libre de hacer lo que sientas que es importante para ti" (Carlos Reygadas)
Ya mero sale Luz Silenciosa(Stellet licht, 2007)...
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